Deber (v.) de los médicos de poner en conocimiento de la autoridad competente las situaciones que suponen un peligro para la salud de un paciente concreto o de un grupo de población (ver deber de preservar la salud). Implica tanto la denuncia en los medios de comunicación de situaciones sociales potencialmente lesivas (p. ej., el tabaquismo), como la denuncia de un colega incompetente ante las autoridades colegiales o sanitarias (para proteger a los pacientes).